Pero siempre nos queda Rafa, quien año a año desde 2005 había ido llegando una ronda más lejos en este torneo. Este año, haciendo cálculos, tocaba "solo" ser finalista, pero con Rafa los cálculos no funcionan. No solo fue finalista, además fue campeón.
Una primera semana en Australia genial le había plantado en semifinales sin casi tener apuros. Pero el enemigo estaba en casa y ,sorprendiendo a propios y extraños, un genial Fernando Verdasco (nº15 del mundo hasta la llegada del Open de Australia) eliminó a Murray y Tsonga en octavos y cuartos de final, respectivamente, y se plantó en semifinales contra Nadal.
Pero la cosa no quedó ahi. Cabía esperar una gran batalla entre los nuestros, ya que Verdasco no entraba en las quinielas para llegar a semifinales, y una vez allí, se esperaba que diese todo. Una batalla se esperaba,si. Pero no se esperaba ver uno de los mejores partidos de la historia del tenis. Un partido que duró más de 5 horas y que quedó decantado del lado de Rafa,en el que además quedó demostrado que hay más tenis en España además del de Nadal.

Así que después de 5 horas de esfuerzo y un día menos de descanso que Federer (algo que en próximos años se debe revisar en la organización del torneo, ya que no puede ser que el nº 2 tenga más descanso que el nº1 para preparar la final), Nadal afrontó la final con la preocupación del descanso.
Tras un set para cada uno, el tercero parecía vital, y tras un tie-break,Nadal se lo adjudicó. Pero Federer no se rendía, y ganó con facilidad el cuarto set.
Parecía que se iba a repetir lo de Wimbledon el año pasado, pero que Rafa lo tendría más dificil debido al cansancio acumulado.
Pero ni una cosa ni la otra, Nadal ganó 6-2 y se adjudicó por primera vez para un español el Open de Australia. Era su sexto Grand Slam con tan solo 22 años...
...Y tocaba recibir la copa de manos del gran Rod Laver. Primero Federer recibiría su bandeja de subcampeón,pero no transcurrió todo como se esperaba...
Federer, impotente quizá de no poder con Rafa, comenzó a llorar. Fue una imagen mítica. El gran campeón no podía con quien hace solo 2 años parecía el aspirante a poder quitarle el trono algún día. Evidentemente Rafa lo ha conseguido, con solo 22 años, pero esto no es el fin de la era Federer.
Queda mucho por ver y disfrutar con estos dos tenistas, dos genios del deporte que se aprecian mutuamente, y los cuales, han puesto o están poniendo un grano de arena en la historia del deporte.

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